Empresarios también culpan a la idiosincrasia del chileno:
Por qué el comercio electrónico no es popular en Chile

Giordano Luna V.


* Excesivos impuestos, temores de fraude al momento de pagar y la poca variedad de productos exhibidos en las tiendas virtuales chilenas, se han convertido en obstáculos para que el e-commerce despegue definitivamente.

Nuestro país es una de las naciones que ha experimentado un fuerte aumento en las conexiones a internet. Según la Subsecretaría de Telecomunicaciones, las personas con acceso a la web superarán este año los dos millones. Ante este panorama, es fácil suponer que las transacciones electrónicas debieran ser algo cotidiano, pero la realidad dice lo contrario.

Pese a las campañas para crear un lazo de confianza entre las tiendas virtuales y sus clientes, la llegada de tarjetas de crédito especiales para comprar por internet y una gran gama de ofertas en línea, las ventas en el año 2000 no superaron las expectativas de los empresarios, quienes en su mayoría concuerdan con que el e-commerce en Chile aún está en pañales.

Las razones

Una de las causas atribuibles a esta situación es el temor de las personas a hacer pagos a través de internet. "Existe un gran mito acerca de la peligrosidad de los hackers y la seguridad de las tarjetas de crédito. En Chile no se han registrado fraudes por este concepto, por lo tanto la gente desconfía sin razón", asevera Ian Philippi, gerente de la empresa E-ShopEx.

Otra motivo que explica la impopularidad de las ventas en línea es cultural. Según explica Marcelo Acosta, gerente de comercio electrónico de Ripley, "el sistema cambia la forma habitual de comprar y no es fácil reemplazar la idiosincrasia del chileno, que está acostumbrado a interrelacionarse con un vendedor".

Los costos de comprar fuera de Chile

Si en una tienda virtual de Estados Unidos encuentra algún producto muy barato, no se engañe. A los precios informados debe sumar un impuesto de entre 6% y 12,45%. Si decide concretar la transacción, las empresas cobran una tarifa entre US$2 y US$16 por concepto de manejo y transporte dentro de los Estados Unidos.

Como ejemplo, si adquiere un televisor cuyo valor FOB (suma total del precio, el impuesto y el flete) es de US$200, agréguele el costo por traer el aparato a Chile (unos US$54 por 12 kilos de peso), más el 2% del valor FOB por el seguro que hay que tomar (unos US$4). Al llegar a nuestro país, el precio de la mercadería es convertida a moneda nacional. Es decir, los US$ 258 se convierten en $147.200 Por concepto de Derechos de Aduana y Aranceles, el Estado chileno grava el 10% sobre el valor total del equipo ($14.720). A esto se suma el 1% por la Tasa de Verificación y Aforo ($1.472), el 18% del I.V.A. ($26.490) y el 18% de I.V.A. sobre el Derecho de Aduana ($2.649), lo que suma $45.331. Es decir, el precio original del televisor aumenta en 32% sólo por el concepto de impuestos.

Fuente: Transexpress Chile

Por otra parte, la mayoría de las tiendas virtuales exhibe sólo una parte de la mercadería que existe en el comercio establecido. Según Andrés Correa, gerente comercial de Fiera.com, esta limitante no es atribuible a internet, sino a que las empresas no pueden mantener almacenados grandes volúmenes de mercadería que tienen una venta moderada.

Las casillas en Miami

Gran parte del comercio electrónico en Chile nació gracias a los internautas que compraban productos en sitios de Estados Unidos. Para traer sus mercaderías surgieron empresas de casillas postales en Miami, cuya llegada hizo pensar que se produciría el boom del e-commerce Pero los altos costos de mantener una dirección en el país del norte (entre US$30 y US$120 por año), además de los excesivos impuestos que impone el fisco, se han convertido en una traba para la apertura del comercio en línea con ese país. Según Patricio Guerra, ejecutivo de cuentas de Transexpress Chile, "el sistema no es conveniente para importaciones de bajo costo, pero hay ofertas que a pesar de todos los gravámenes tienen un precio final muy inferior al del mercado chileno, como el caso de los computadores".

A la luz de estos inconvenientes, el gerente general de Transbank, Felipe Brahm, aseguró que el temor del chileno a no comprar por internet es natural, ya que nunca ha estado en contacto con este sistema. "Los estadounidenses en cambio, se adaptaron rápidamente porque durante 40 años han comprado por catálogo". Ante los temores de fraude, el alto ejecutivo sostiene que las transacciones por internet son las más seguras, ya que "si el cliente no reconoce la compra, el banco está obligado a devolver el dinero".

Pese a las aprensiones, la mayoría de los ejecutivos consultados aseguran que durante el 2001 las compras por la red en Chile serán auspiciosas. En el caso de las tiendas establecidas que tienen presencia en internet, las metas son que el 2% a 3% del total de sus venta provengan de sus sitios web En el caso de empresas virtuales, como Fiera.com, su filial en Chile proyecta aumentar en 120% el volumen de sus transacciones. Las compañías esperan que el cliente prefiera las compras electrónicas vía web debido a las facilidades que adquirir un producto sin tener que moverse y también, porque la mayoría han implementado sistemas para devolver o cambiar el artículo si el cliente no queda satisfecho.

(Fuente: La Tercera, 21 de enero 2001)