ROBERT COOPER Y LA INTELIGENCIA EMOCIONAL:

El Verdadero Motor del Exito Empresarial

El consultor norteamericano plantea que si bien por años fue el Coeficiente Intelectual lo que dominó las organizaciones, hoy en cambio se percibe que es la Inteligencia Emocional y sus capacidades asociadas - intuición, emociones, espíritu- lo que permite que las empresas y las personas logren un exitoso desarrollo personal y profesional.

Por Patricia Vildósola E.


foto95 (5057 bytes)Para Robert Cooper, la Inteligencia Emocional (IE) no tiene una utilidad práctica sólo en la vida diaria. Su aplicación al interior de las organizaciones permitiría a éstas desarrollar el liderazgo de sus profesionales y de la organización.

Para este consultor internacional - ha trabajado en 3M, Arthur Andersen y Ford- la IE es la utilización que se hace de las capacidades internas que cada uno tiene escondidas y que, aún conociéndolas, no se saben aplicar. Convencido de que era posible medir la IE trabajó con una firma de medición para desarrollar un sistema que permite a los individuos descubrir esas capacidades innatas escondidas y comenzar a desarrollarlas.

Cooper, CEO de Advanced Intelligent Technologies y presidente del consejo de Q-Metrics, es uno de los invitados al Congreso Dirección Estratégica de Recursos y Capital Humano, organizado por Seminarium y autor del libro, junto con Ayman Sawaf, Inteligencia Emocional aplicada al liderazgo y a las organizaciones, donde plantea cómo aprender a utilizar estas capacidades.

- ¿Cómo define Inteligencia Emocional?

- La IE es la capacidad de sentir, entender y aplicar eficazmente el poder y la agudeza de las emociones como fuente de energía humana, información, conexión e influencia. Es lo que nos motiva a buscar nuestro potencial y nuestro propósito y activa nuestros valores íntimos y aspiraciones.

La inteligencia y el espíritu humano son dos de las creaciones más asombrosas que conozco. Sin embargo, la mayoría utilizamos sólo una pequeña porción de nuestro poder.

Es como si a cada uno de nosotros nos hubieran dado un jet al nacer. Puede volar, fue hecho para eso, pero nosotros no lo vemos, no sabemos lo que tenemos. Entonces, lo único que hacemos es pulir sus alas y cada mañana encender sus motores para escuchar el efecto de su sonido y luego cerrar el hangar para el resto del día. Cómo hacemos volar el jet, dependerá de El otro 90%: desarrollando y aplicando sus capacidades escondidas. El tiempo es ahora, el líder es cada uno.

- ¿Cómo puede aplicarse esto al ámbito de los negocios?

- Desde hace años, liderazgo y vida organizacional se han concentrado en temas como análisis, poder externo y racionalismo técnico, opacando otras características humanas como emoción, intuición, espíritu y experiencia. Nuestras emociones, al igual que el cuerpo y la mente, contienen nuestra historia, nos dicen quiénes somos y entran en nuestro sistema como energía. La energía fluye y es fuente primaria de influencia y poder.

La ciencia moderna nos está demostrando permanentemente que es la IE, y no el coeficiente intelectual o la potencia cerebral, lo que sustenta muchas de las mejores decisiones, las organizaciones más dinámicas y rentables y las vidas más satisfactorias y de éxito. Desde el punto de vista de los negocios, distintas investigaciones sugieren que un ejecutivo o profesional técnicamente eficiente, con un alto coeficiente emocional (CE) es una persona que percibe más hábil, fácil y rápidamente que los demás los conflictos en gestación que hay que resolver, los puntos vulnerables de los equipos y las organizaciones a que hay que atender, las distancias que se deben salvar o los vacíos que hay que llenar, aspectos que significan oportunidad e interacciones que prometen ser de oro y rentables.

- ¿Qué influencia tiene la Inteligencia Emocional en el éxito de una profesión o de una organización?

- La IE tiene una gran influencia en factores críticos del éxito de una carrera, como son la toma de decisiones, el liderazgo, avances técnicos y estratégicos, en la comunicación, relaciones de confianza, lealtad de los clientes y creatividad e innovación. Cuando uno pone en juego no sólo la mente analítica, sino también las emociones y la intuición, los sentidos y la IE lo capacitan para recorrer en un instante centenares de posibilidades para llegar a la mejor solución en segundos, en lugar de en horas. A un número mayor de personas se les pide hoy servir como líderes en el lugar de trabajo y se esperan que estén a la altura de expectativas cada vez más altas. Es la aplicación de las capacidades internas, como emoción o intuición, lo que permite obtener resultados sobresalientes bajo presión.

Es la permanente retroalimentación - desde el corazón, no de la cabeza- la que da paso a la intuición y al genio creativo, nos hace ser honestos con nosotros mismos, desarrolla relaciones confiables, la que facilita las decisiones importantes, entrega un punto de referencia interior para la vida y para la carrera, y nos guía a posibilidades inesperadas y a soluciones de avanzada.

Uno de los aspectos más excitantes del nuevo siglo no vendrá de los avances tecnológicos, sino de la profunda realización de lo que significa ser más humano y vivo.

- ¿Es medible la Inteligencia Emocional?

- Con un grupo de colegas, desde hace ya varios años compartíamos la creencia de que muchas calidades de la inteligencia emocional se podrían identificar y medir en forma personalizada. Por ello, invitamos a la empresa de investigación y medición, Essi Systems Inc., para desarrollar en conjunto el primer cuadro de Coeficiente Emocional y Perfiles de Coeficiente Emocional Organizacional. Obtuvimos un sistema, puesto a prueba por normas confiables y estadísticamente certeras que permite registrar fuerzas y vulnerabilidades sobre una amplia gama de características relacionadas con la IE. Estamos comenzando a aprender formas de medir la relación entre IE y salud, trabajo en equipo, innovación, productividad y utilidades. Conocer estos antecedentes permite, a quienes se someten al cuadro, confirmar intuiciones y abrir la posibilidad de trabajar en aquellos aspectos donde aparece vulnerabilidad.

A través del desarrollo del coeficiente emocional aprendemos a reconocer y a valorar fácilmente los sentimientos esenciales y a responder a ellos apropiadamente, reconociendo que las emociones entregan información vital y potencialmente provechosa en cada momento.

- ¿Es factible que las personas y las organizaciones desarrollen la inteligencia emocional?

- El conocerla permite aplicarla en forma constante. El desarrollo incremental de la IE se podría basar en lo que llamamos el modelo de cuatro pilares, que saca la inteligencia emocional del campo del análisis psicológico y filosófico y la coloca en el terreno del conocimiento directo, el estudio y la aplicación. Estos cuatro pilares son, primero, el conocimiento emocional, que crea un espacio de eficiencia personal y confianza a través de la honestidad emocional, energía, conciencia, retroinformación, intuición, responsabilidad y conexión.

Segundo, la aptitud emocional, que forma la autenticidad del individuo, su credibilidad y flexibilidad ampliando su círculo de confianza y capacidad de manejar conflictos y sacar el mejor partido del descontento constructivo.

Luego está la profundidad emocional, donde cada uno explora maneras de conformar su vida y trabajo con su potencial, respaldado con integridad, compromiso y responsabilidad, lo que aumenta su influencia sin autoridad.

http://www.emol.com/diario_elmercurio/eyn_v/7028019900111032001002B0090031.asp