España:
Hay gente con buenas ideas. Pero frecuentemente, no logran hacerlas realidad. Esto, que sucede en todos los ámbitos de la vida, es aún más cierto en el desarrollo de negocios de Internet. Con demasiada frecuencia falta lo que los americanos llaman walk the talk, y, en castellano, llevar las cosas del dicho al hecho.
Hay gente con buenas ideas. Pero más frecuentemente que no, no logran hacerlas realidad. Esto, que sucede en todos los ámbitos de la vida, es aún más cierto en el desarrollo de negocios de Internet. Con demasiada frecuencia falta lo que los americanos llaman walk the talk, y, en castellano, llevar las cosas del dicho al hecho.
Así sucede que, a menudo, las buenas ideas relacionadas con negocios en la Red se mueren. Y, como explica Javier Castrillo, socio de la consultora McKinsey, en la mayoría de los casos esta muerte se debe a cuatro causas fundamentales.
En primer lugar, muchas veces el emprendedor carece de la formación adecuada. Y es que ser una persona creativa y con iniciativa no supone necesariamente tener la preparación que se requiere para convertir una idea en empresa.
En segundo lugar, a menudo falta un asesoramiento de calidad en todo el complicadísimo proceso que se produce desde que se concibe una idea hasta que llega a lanzarse como negocio. Esto incluye pasos tan delicados como el desarrollo de un buen plan de negocio o la selección de la plataforma tecnológica más adecuada.
En tercer lugar, hay numerosos emprendedores que no consiguen formar un equipo humano adecuado. Algo que resulta particularmente difícil en unos tiempos en los que escasea el talento asociado a un buen conocimiento de la Red. Y es que una persona no es una empresa.
Finalmente, en muchas ocasiones falta el acceso al capital. Y no porque éste no exista, sino porque para captar la atención de un inversor, y ganarse su confianza, también hay que saber.
Por estos motivos, y porque faltan buenos proyectos en los que poder invertir, la consultora McKinsey ha visto la necesidad de impulsar un proceso de creación de empresas de Internet. La idea se inspira en el proyecto 50K, del MIT (Massachusets Institute of Technology), y es muy similar al proyecto que desarrolla en Sevilla, España, la Fundación San Telmo, bajo el nombre de Creara.
El objetivo es organizar un concurso de ideas para generar negocios de Internet. Las mejores serán seleccionadas para una segunda fase, en las que los tutores de las empresas colaboradoras ayudan a los emprendedores a convertir sus ideas en un plan de negocios. Finalmente, en una tercera fase, los emprendedores reciben asesoramiento para establecer un plan de financiación, así como ayuda para completar sus equipos humanos y resolver dudas legales.